EL ALZHEIMER:LA ENFERMEDAD MÁS IMPORTANTE DEL SIGLO XXI.

La frecuencia y la mortalidad por enfermedades neurodegenerativas, concretamente por Alzheimer, está aumentando de forma paralela al incremento de la esperanza de vida.

Actualmente afecta a 44 millones de personas en todo el mundo y se prevé que llegue a afectar a 135 millones en 2050.

En España, según la Sociedad Española de Neurología, había en 2014, 8.442.427 de personas mayores de 65 años, el 18,1 % de la población, 600.000 viven con esta enfermedad y se diagnostican 40.000 nuevos casos cada año. Nuestro país , es el segundo con mayor esperanza de vida (83,2 años), sólo una décima por detrás de Japón según el Informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, pero,- casi siempre un pero,- con la edad aparecen muchas enfermedades, en especial patologías cardiovasculares y neoplásicas y, por supuesto, neurodegenerativas, entre ellas la enfermedad de Alzheimer.

Descubierta en 1906 por el neurólogo alemán Alois Alzheimer, la enfermedad de Alzheimer es un desorden neurodegenerativo progresivo ligado a la edad: el 50 % son mayores de 85 años y un 13,4 % de los mayores de 65 años ya presenta la enfermedad. A ello hay que añadir las formas precoces, pues el 10 % son menores de 60 años.

Sin embargo los casos de Alzheimer podrían reducirse hasta el 40 % mediante hábitos de vida saludables pues las  medidas preventivas pueden retrasar su evolución y mejorar el pronóstico. Unos hábitos de vida que incluyen una dieta pobre en grasas saturadas, que podría ser la conocida dieta mediterránea, y el  ejercicio físico, realizando deporte aeróbico (a partir de cuatro horas semanales).

Otro aspecto importante es el control de los factores de riesgo cardiovascular. La demencia de Alzheimer se asocia con frecuencia a la demencia vascular.

Por último, existe un aspecto preventivo específico de la enfermedad de Alzheimer: la actividad y estimulación cognitiva. Se han probado muchas medidas y aunque resulta difícil medir sus efectos, la actividad intelectual puede modificar el inicio y la evolución de la enfermedad: leer, estudiar, hablar idiomas, tocar instrumentos y practicar ejercicios o juegos que estimulen el intelecto, como el ajedrez, los crucigramas y otros juegos de destreza mental. Hay que señalar  también los aspectos afectivos que rodean la enfermedad pues las relaciones humanas y las actividades grupales, además de estimular las funciones cognitivas del paciente, pueden mejorar la parte afectiva de una enfermedad que condena muchas veces a los pacientes al aislamiento.

Finalmente, si hablamos del Alzheimer no podemos olvidar a los cuidadores. La enfermedad de Alzheimer tiene un importante componente social y repercute especialmente en los cuidadores, que muchas veces son los familiares del enfermo. El ratio de apoyo familiar (número de mayores de 80 años por cada 100 de 45 a 64 años) ha ido aumentando progresivamente y los cálculos es que esta tendencia seguirá aumentando. Esto significa que los recursos familiares para apoyar a los mayores son cada vez más exiguos.

El cuidado familiar está supliendo la responsabilidad de los sistemas sociales y sanitarios que deberían ser los principales agentes proveedores de las atenciones a este colectivo.

El entorno familiar es, en el 94% de los casos, el responsable del cuidado de la persona con Alzhéimer, una enfermedad que supone un coste anual por paciente de 31.000 euros para la familia. Por ello, desde la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y otras Demencias (CEAFA) quieren resaltar el valor del cuidador a través de la campaña ‘Con “C” de cuidador, con “C” de CEAFA’, con motivo del Día Mundial del Alzhéimer.

Según este estudio, uno de cada cuatro hogares españoles se ve afectado por un familiar con Alzhéimer y, desde la organización, han recalcado la necesidad de “proporcionar los recursos necesarios en condiciones de equidad para evitar la exclusión social, así como el reconocimiento del 33% de discapacidad”.

El propósito de la campaña es mejorar la calidad de vida de los afectados por el Alzhéimer y dotarles de las herramientas necesarias para paliar las consecuencias del impacto socio-laboral y socio-económico que supone la enfermedad.

La enfermedad de Alzheimer posiblemente se convertirá en el siglo XXI en la enfermedad más importante en los países desarrollados. Para mejorar su gestión, además de adaptar el sistema sanitario para la atención de los pacientes, es fundamental hacer hincapié en los factores preventivos, sobre los que se debe tener cada vez mayor conocimiento, y no olvidar los aspectos sociales.

Cuidar al cuidador es cuidar al enfermo. Para mejorar el trato de nuestros mayores con demencia es fundamental atenderlos con medios, pero también con afecto. En Astorga se ha trabajado mucho para paliar los graves problemas que esta enfermedad conlleva especialmente para la familia, por eso, el 14 de febrero de 1995 se puso en marcha, bajo los auspicios de la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento una Asociación denominada:”Asociación de Familiares de Enfermos de alzheimer de Astorga y Comarca, con la finalidad de prestar apoyo y ayuda a las personas afectadas por la enfermedad y a sus familias.Años más tarde, el 20 de mayo de 2009,se traslada el Centro de día, que venia funcionado con mucha voluntad y pocos medios, para su sede actual.Actualmente es un centro de asistencia especializada radicado en un local cedido por el Ayuntamiento de Astorga a la Asociación y que cuenta con unas magnificas instalaciones,profesionales muy competentes y un equipo excepcional de voluntariado.

Un trabajo importante el realizado en Astorga, pero aún queda mucho por hacer para paliar los estragos de la enfermedad más importante del presente siglo.Y solo se conseguirá vencerla con la implicación de todos:Investigadores, Sanitarios,Instituciones.Familias y Sociedad.

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