Distintas formas de mirar el agua. Julio Llamazares.

Distintas formas de mirar el agua.
Julio Llamazares realiza un sentido y poético relato en el que las distintas voces conforman un canto estremecedor, inquietante y bello.
Un libro que merece la pena leer.

“Como Ulises ha querido regresar aun sabiendo que Ítaca ya no existe. Ítaca ahora es un valle muerto, bellísimo pero muerto, en el que de los antiguos pueblos que se lo repartían sólo sobreviven dos, Valdehuesa y Rucayo, y casi deshabitados”.
No todo el mundo mira el agua de la misma manera: unos solo ven en ella su interés, si les sirve para beber o para regar sus tierras; otros ni siquiera se fijan en su alegría trasparente y cantarina, o en su calma y profundidad; pero nosotros los que sabemos lo que significa, tenemos que mirarla de otro modo: con respeto y aprecio. Con emoción. Y así la miro cada día desde entonces, como me enseñó mi padre…Agustín, Virginia, Teresa, Maria Rosaria…..cada uno va relatando su forma de ver ese embalse que sepultó el pasado de generaciones, cubriendo sus pueblos y las tierras que dieron sustento a sus antepasados, en un paisaje tan hermoso y tan desolador a un tiempo…

imagesPantano de Vegamian.

(Era el año 1960 cuando el Estado sacaba a subasta la construcción del Pantano del Porma, en uno de los valles más ricos y bellos de la montaña de León, en las estribaciones de la cornisa cantábrica, para que, en los últimos días del otoño de 1968, una lapida de agua sepultara para siempre ocho pueblos con sus valles, sus ríos, sus calles y sus caminos, además de aquellos lugares Sagrados donde descansaban los muertos.
Los pueblos desaparecidos fueron: Armada, Campillo, Camposolillo, Ferreras, Lodares, Quintanilla, Utrero y Vegamían, viéndose afectados parcialmente: Orones, Rucayo y Valdehuesa. Ya han pasado muchos años, pero todo sigue estando vivo en la memoria de aquellas gentes, de manera que sus pueblos solo morirán cuando ellos dejen de existir.)

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