La dieta de la inmortalidad

LA DIETA DE LA INMORTALIDAD.
La diabetes tipo II es la enfermedad de la opulencia; sus causas más directas son el exceso de comida y la falta de ejercicio. Hace años que los investigadores han descrito varios genes responsables de que se padezca esta dulce patología.
Pero me gustaría hablar hoy de unos diabéticos muy especiales: los nauruanos. Nauru es una isla de coral, perdida en el pacifico, apenas un punto en la Micronesia suroriental cuyos habitantes presentan el mayor índice de diabetes tipo II del mundo. La razón de que el 41% de la población presente diabetes es un profundo misterio. Misterio que el antropólogo Jared Diamond cree haber desvelado: los habitantes de la isla vivían de la pesca y de la agricultura y padecían frecuentes hambrunas debido a la sequia y a la pobreza del suelo. En esas duras condiciones los individuos que mejor sobrevivieron fueron los que portaban genes de la frugalidad…Así que ya tenemos a los nauruanos dotados de unos genes que afectan a los niveles de insulina y de otras hormonas que regulan el apetito y el metabolismo, consiguiendo que en iguales condiciones el cuerpo aproveche mejor la comida, acumule grasa y gane peso rápidamente. Pero…en 1906 los británicos descubren que toda la isla es un inmejorable depósito de fosfatos. Llega la opulencia. Y los mismos genes que les habían salvado la vida en épocas de escasez, se vuelven ahora contra los habitantes de Nauru.
A partir de 1954, la diabetes se convierte en la primera causa de muerte de los isleños.
Y hablando de muerte; si la especie humana tiene unos 50.000 años, la búsqueda de la inmortalidad debe de tener la misma edad. Porque hay pocas cosas que nos gusten menos a los humanos que morirnos, y como dijo en una ocasión el director de cine Wodody Allen,:” yo no quiero ser inmortal a través de mi obra, yo quiero ser inmortal a través de no morirme”.
Pero si queremos vivir 200 años no esperemos ayuda de la naturaleza; a la evolución le basta con que tengamos unos cuantos hijos y los dejemos criados: 40 años de vida más o menos. El resto depende de la higiene la potabilización del agua, los avances médicos y la dieta. Y ahí es donde yo quería llegar. Tres de los científicos que están intentando ser más listos que la evolución: Mark Lane, Donald Ingrand y George Roth, creen que lo prometedor es explorar los efectos de la restricción calórica. Pues se sabe que comer mucho activa ciertas enzimas que generan moléculas dañinas para las células. Y han logrado demostrar que si se come un 30% menos, se puede vivir un 30% más.
Es decir, y ya para zanjar este delicado asunto, que si comemos solo 1700 calorías durante todos los días de nuestra humana vida, podemos llegar con mucha salud a los 120 años.
Aunque si no fuera así….y nos perdiéramos ese hojaldre templado de pera, con chocolate caliente al aroma de canela…
No sé, ustedes decidan.
P.D. Y por cierto: La canela tiene entre sus componentes uno muy importante llamado cinnamtannin, que ayuda a disminuir los niveles de glucosa en la sangre.

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